domingo, 2 de mayo de 2010

Algunos retos pendientes de la profesión de enseñar y de su formación

1) ¿Qué demanda la nueva cultura digital al profesorado y cómo puede esta contribuir a paliar los efectos excluyentes de la brecha digital?

Hay una gran diferencia entre los profesores más noveles y aquellos que llevan décadas ejerciendo la profesión por varios motivos. El primero de ellos, es en la formación recibida en la universidad que es totalmente diferente. En segundo lugar, se encuentran las concepciones pedagógicas que poseen cada uno; mientras que los más jóvenes tienen un pensamiento más progresista y en el mundo de las ideas, los adultos suelen ser más racionales y encontrarse más reacios a probar técnicas nuevas y más innovadoras.
No se puede dudar que vivimos en una sociedad que se encuentra en continuos cambios; lo que hoy se investiga, mañana se supera. Todas las personas debemos adaptarnos a dichos cambios si queremos avanzar y progresar. Sin embargo, el campo de la Educación es una ciencia que se encuentra un poco reacia a adaptarse.
Un claro ejemplo de nuestra reflexión es el choque cultural que existe entre la Escuela vs Nuevas Tecnologías. Actualmente, nos encontramos en la era tecnologica; todo se controla a través de una pequeña pantalla. Internet es un recurso que nos ofrece cualquier conocimiento sobre el que estemos interesados, es un libro abierto con infinitas páginas escritas en cualquier idioma y adaptado para cualquier cultura.
Sin embargo, en la Escuela no está totalmente presente este recurso. Es cierto, que en la actualidad hay muchos centros que funcionan a través de los programas TIC y que la Consejería de Educación está proporcionando subvenciones económicas y ordenadores para fomentar aun más estos programas. Nosotras nos preguntamos… ¿por qué no terminan de instalarse las nuevas tecnologías en los centros educativos si la administración apuesta por ellas y los centros son conscientes de su relevancia en la actualidad? Pensamos que el problema puede encontrarse en los docentes que imparten enseñanza en los colegios. Normalmente si la plantilla cuenta con profesores con pocos años de experiencia y con ganas de introducir nuevos recursos, estas innovaciones encontrarán menos obstáculos que si se trata de maestros que llevan muchos años ejerciendo la profesión y se encuentran acomodados en sus métodos “de toda la vida”, con el añadido de que les cuesta más adaptarse a las nuevas tecnologías.
Un profesor que posee un conocimiento de nivel de usuario en informática no está capacitado para enseñar técnicas o estrategias didácticas a sus alumnos. Para él se convierte en un gran problema tener que comenzar de nuevo y aprender sobre un mundo en el que únicamente encuentra desventajas. En este caso, se cambiarían los roles; un alumno con 12 años maneja y utiliza el ordenador muchas veces mejor que su profesor.
La única forma de contribuir a mejorar este choque cultural es introduciendo a los profesores en una nueva formación. A través de cursos presenciales, semipresenciales y online, que vayan abriendo sus mentes y ampliando sus conocimientos. Además sería muy beneficiosa la colaboración entre los docentes, pues el que sabe utilizar mejor estos recursos puede ayudar a sus compañeros. En la actualidad, en cualquier profesión, hay que estar formándose continuamente.

2) ¿De qué modo contribuirían los procesos reflexivos que hemos ido comentando en la asignatura a la toma de conciencia del profesorado sobre la diversidad cultural y su necesaria atención, para profundizar en el desarrollo de un currículo integrado e intercultural, así como de una escuela más inclusiva, plural y democrática?

Al igual que no podemos obviar que vivimos en una sociedad de continuos cambios, no podemos dejar de considerar que en la Escuela existe diversidad. Los profesores no pueden cerrar los ojos y hacer como que en su clase no hay diferencias. Cada persona somos distintas y es eso aquello que nos caracteriza como seres humanos.
Un aula diversa es un regalo. Cada alumno les enseñan al resto de compañeros valores que les hacen progresar y avanzar juntos: aprenden. Los profesores debemos partir de estas diferencias y a partir de ellas elaborar y diseñar curriculum inclusivos y no integrados.
De la formación que hemos recibido como estudiantes de magisterio, hemos observado profesores que actúan frente a la diversidad de maneras muy diversas. Nos encontramos desde el profesor que se compadece de estos colectivos, al que la diversidad le resulta un peligro o el que se encuentra verdaderamente comprometido con su labor y con el deber de ofrecer una educación de calidad para todos sus alumnos.
Es frecuente encontrarnos con docentes que no saben cómo responder ante situaciones relacionadas con la diversidad; es más, llegan a descalificar la formación que han recibido de insuficiente o incompetente. Si le sumamos la falta de modelos vivenciales, respecto al tema que nos concierne, la atención que hagamos de la diversidad puede dejar mucho que desear. Primeramente debe enfatizarse la concienciación del docente respecto a la pluralidad cultural existente. Es algo sobre lo que hemos recibido formación durante el proceso de formación inicial y donde debemos profundizar durante la etapa de formación continua.

3) ¿Cómo deberían afectar dichos procesos reflexivos a las culturas de trabajo de los docentes?

Consideramos que los procesos reflexivos deberían afectar a las culturas docentes en el tránsito de una cultura individualista hacia otra de corte más colaborativo. Se debe dejar paso a una mayor colaboración que de lugar a una mayor productividad y por tanto a unos resultados más satisfactorios. Deberá ser el profesional docente el que de importancia a la utilidad de este tipo de labor basado en la colaboración.
Con esto no queremos decir que la colaboración no es siempre el modelo más conveniente, en algunas ocasiones será más conveniente su aplicación como la más efectiva, en cambio otras veces será más productivo optar por otra modalidad cultural.
Deben de afectar creando curriculum inclusivos, que estén diseñados a partir de los intereses del grupo-clase y contando con todos ellos. Todos los alumnos participan en las actividades.

4) ¿Qué aportan o dejan de aportar, según tu experiencia, este tipo de cursos o asignaturas a esos propósitos?

Pensamos que estos cursos lo que aportan es nuevo conocimiento. Creemos que pueden ser efectivos, si el profesor tiene una actitud positiva hacia ellos y lo siguen desde el primer momento, con interés de aprender y aprovechar al máximo el aprendizaje que pueden ofrecerles.
Consideramos que tanto para los profesores noveles como para los adultos suponen una nueva experiencia enriquecedora, a través de las cuales pueden aprender técnicas y estrategias que pueden ser provechosas para su día a día en el aula.

5) ¿Cómo valoras esta asignatura y qué propuestas se te ocurren para mejorarla?

Nuestra valoración general es positiva. Somos alumnas de psicopedagogía en el turno presencial y no estamos acostumbradas a estas dinámicas de clases. Para nosotras ha supuesto una experiencia nueva de la que también hemos aprendido mucho; el ambiente en el aula, vernos cada cierto período de tiempo,… nos ha supuesto una nueva forma de experimentar el trabajo en clase. Como propuesta de mejora pensamos que al blog se le podría sacar mayor partido. Es cierto que son muchos y no podemos observar todos, por eso pensamos que la técnica que mejor funciona, teniendo en cuenta el turno en el que se imparte la asignatura, es el foro. Por esto, proponemos un foro de debate en el que se aporten ideas sobre las entradas que introducen en los blogs cada grupo.

martes, 27 de abril de 2010

Del conocimiento docente y su desarrollo

En este tercer trabajo de la asignatura analizamos, interpretamos y valoramos la práctica educativa de los tres docentes que Wilfred Carr nos describe:

1. El caso de John Smith

John Smith es un docente jefe del departamento de un centro educativo que realiza un proyecto de investigación sobre cómo aprenden mejor las matemáticas sus alumnos. Su propósito fue conocer sí los alumnos aprenden más cuando presentan capacidades intelectuales similares o cuando son más diversas. Pensaba que el conocimiento y la enseñanza están más relacionados con la ideología cognitiva del individuo que con su influencia en el ámbito educativo.
El estudio lo realizó en dos fases; en un primer momento, midió la capacidad intelectual de los alumnos en dos clases de corte heterogéneo para, posteriormente, dividirlos en función de los que poseen la misma capacidad y otra para los que presentan un coeficiente más diverso.
Pensamos que este profesor se centró en un enfoque tecnológico realizando una investigación de proceso-producto. Llevó a cabo un análisis sobre la eficacia de la metodología empleada en sus clases, para posteriormente, una vez obtenido los resultados, diseñar un programa para mejorar las estrategias metodológicas; presentándoselo al resto de compañeros para que los incorporaran en su curriculum. El objetivo principal del proyecto es que ambos grupos aprendan los conceptos a la vez y a través del mismo método.
Creemos que el estudio que ha realizado el docente es muy interesante, ya que se ha interesado en conocer por qué unos alumnos han obtenido unos resultados más altos y otros más bajos, aunque únicamente centrándose en la capacidad intelectual, dejando al descubierto muchos otros aspectos que intervienen como pueden ser el contexto, vida personal, principios culturales, variables emocionales,… y que son de gran importancia a la hora de producirse el aprendizaje.
Como ya hemos estudiado, la enseñanza causa el aprendizaje, pero para que éste se produzca tienen que estar también presentes los aspectos que acabamos de exponer; sin la influencia de éstos no es posible.

2. El caso de David Evans
En este caso que se nos presenta, nos encontramos con la siguiente problemática. El profesor intentaba llevar a cabo técnicas de enseñanza de grupos heterogéneos mediante la creación de debates en clase con preguntas respecto al tema trabajado. Pero esta técnica no le resultaba exitosa, ya que no participaban todos de igual manera (los de menor capacidad participaban menos). Para conocer la causa del problema y cambiar la dinámica de grupo, llevó a cabo una investigación mediante grabaciones, fichas y entrevistas. Llegando a la conclusión de que los alumnos entendían las preguntas como un examen y no como un debate, que era lo que se pretendía, por lo que no respondían para no denotar su desconocimiento, con lo que se percibía también como una muestra de superioridad de los alumnos más brillantes.
A partir de lo estudiado elaboró con las ideas obtenidas un informe reflexivo e informal para compartirlo con sus compañeros y poder llegar a la mejora de la enseñanza heterogénea, para que todos los alumnos participasen en igualdad de oportunidades.
Como vemos el profesor elabora sus reflexiones de manera práctica y para la práctica, en la medida de que toma información de las circunstancias reales que se dan en el aula y pretende obtener conclusiones para mejorar la enseñanza heterogénea en el aula. Por tanto se trata de un conocimiento personal práctico.
Según Elbaz (1983) existen cinco orientaciones básicas sobre el conocimiento práctico del docente, que hemos podido observar en este caso analizado. Como son: situacioal (orientado a la situación práctica y la escuela), personal (el docente utiliza su conocimiento de forma significativa), social (estructura la realidad del aula), experiencial (se basa en las experiencias concretas del aula) y teórica (porque capta el modo en el que el docente determina la adquisición y el uso del conocimiento práctico y teórico).
Hemos observado algunas características en la investigación de David Evans, definidas por Clandinin (1986) que determinan el conocimiento personal práctico:
- Carácter futurista. Pretende mejorar la práctica educativa a partir de los resultados.
- Posee una dimensión moral. El docente juzga su propia práctica y sus acciones.
- Contiene un tono emocional. El profesor parte de su involucración en la búsqueda de mejoras en la enseñanza heterogénea para la igualdad de oportunidades de todos los alumnos.

3. El caso de Mery Jones
La profesora tras observar la desmotivación y la insatisfacción general de los alumnos/as del aula, intenta cambiar esta situación realizando para ello un análisis y reflexión sobre las posibles causas de dicho descontento. Utiliza pruebas psicométricas con el fin de buscar las potencialidades y capacidades del alumnado.
Llegando a la conclusión que un modelo de enseñanza ambiguo y tradicional ha provocado el etiquetaje y aislamiento del alumnado y la creación de grupos homogéneos, que han conducido a la decepción de éste. Tomando por tanto como solución quebrantar con la clasificación, alineamiento y etiquetaje característicos de este antiguo modelo de enseñanza.
Hace referencia a la meritocracia como " un cuerpo históricamente contingente y culturalmente específico de ideas educativas que servirá para que las escuelas puedan usar la retórica de la igualdad de oportunidades" ya que esto se contradice con la realidad, pues estas se ofrecen de forma no equitativa.
La profesional realiza una reflexión crítica con el objetivo de averiguar de qué forma influye la cultura social e ideológica en sus prácticas educativas y concluir cuáles son las limitaciones y posibilidades de esta influencia. Esta reflexión crítica se trata de un proceso social dirigido al metapensamiento del sujeto y orientado a los intereses y necesidades de las personas. La reflexión crítica es así misma una ideología que conduce y reconstruye la vida de las personas a través de la elección de decisiones adecuadas y una fluida comunicación. Es importante una adecuada investigación del pensamiento del sujeto mediante la autoreflexión y las acciones de las personas y en conjunto de la sociedad en sí.
Como conclusiones finales creemos que la investigación induce al fomento del pensamiento práctico del profesor así como preferencias que van más alla del ámbito escolar, constituyendo una serie de intereses dirigidos a las necesidades de las personas, es decir un interés social. Desea el cambio y la mejora social llevada a cabo principalmente por los implicados de la práctica a investigar.
Desde nuestro punto de vista es un modelo muy útil cuyo objetivo primordial es responder de forma eficaz a las necesidades e intereses del alumnado y también a la mejora social.
Tiene como base, para poder hacer frente a estos objetivos, aspectos meritocráticos del mismo alumnado y la reflexión de la práctica educativa así como la utilización de recursos y pruebas psicométricas.

viernes, 9 de abril de 2010

“¿Cómo hemos ido aprendiendo a enseñar?”

Las posibilidades que tenemos de posicionarnos dentro de una práctica educativa están limitadas a nuestros ideales tomados de la formación universitaria y sus prácticas en los centros educativos, ya que nunca hemos ejercido la profesión docente. Por este motivo, en la puesta en común, no nos hemos encontrado con opiniones diversas sino que la mayoría hemos coincidido en nuestro posicionamiento.
En función de esto, todas coincidimos en que nuestra práctica educativa ideal está basada en la perspectiva práctica. Esta se caracteriza por estar centrada en la construcción del aprendizaje entre el profesor y el alumno. El curriculum debe ser abierto, es decir, permitir las modificaciones necesarias a lo largo del proceso enseñanza-aprendizaje; además de ser flexible a estas necesidades. El profesor adquiere un rol de guía y no supone la única fuente de conocimiento irrevocable. Estamos en contra del aula tradicional en la que sólo le vemos la cabeza al compañero de delante; abogamos por un espacio de “encuentro entre personas” donde la teoría y la práctica están unidas.
Nuestra percepción de la Educación y nuestra forma de actuar respecto a ella, está condiciona por nuestra experiencia personal como alumnas y la formación recibida en la Universidad, en la que se incluyen las prácticas, como un importante elemento de socialización docente.
Por el mismo motivo que expusimos en un principio, todas nos encontramos en la etapa de formación inicial. En esta primera fase, estamos adquiriendo las habilidades, destrezas y conocimientos necesarios que desempeñar nuestra labor docente en un futuro próximo. Debe ser una buena base para las siguientes etapas: iniciación y de formación continua. Sin embargo, pensamos que ésta deja muchas lagunas, ya que realmente no nos prepara lo suficiente para afrontar las situaciones que tienen lugar día a día en el aula.
Es más que necesario reconstruir la práctica educativa. Teniendo en cuenta la situación y los déficits que presenta el sistema educativo español, es de vital importancia fomentar propuestas de mejora que deben apoyarse desde la administración.
Los resultados obtenidos desde la escuela no son todo los buenos que debieran ser. Ante esta cruda realidad, es importante que se produzcan cambios, y para que estos se lleven a cabo, es imprescindible que los profesores estén motivados y concienciados de su necesidad. Y en ello juega un papel muy importante la formación que reciben los futuros docentes desde la facultad, de manera que se fomente la necesidad e importancia del cambio, se propongan diversas soluciones y se apoye la innovación y formación continua docente.
El modelo actual de escolarización que tiene lugar en nuestras escuelas es de tipo integrador. Hoy en día, en los centros educativos, se atiende a la diversidad pero no de la forma que debiera ser. Actualmente se ha conseguido que los alumnos con déficits se encuentren escolarizados en centros ordinarios pero sin embargo, esto no es suficiente. De que nos vale tener en nuestras aulas un alumno con déficit si no nos enriquecemos de sus potencialidades. Este alumno tiene que abandonar el aula a la hora de recibir formación los que nos parece una medida realmente segregradora. Además de no seguir el curriculum que reciben los compañeros sino que se diseña una adaptación curricular individualizada (ACIs) en función de sus necesidades exclusiva para él.
La profesión docente no es que este desvalorizándose poco a poco sino que a lo largo de toda la historia lo ha estado. El hecho de que se piense de esta forma, es porque se considera un trabajo fácil al alcance de todos, “¿quién no sabe dar clases?”.
La desprofesionalización del maestro viene dada por la no consideración de las múltiples funciones que se delegan en él. De cara a la sociedad se cae en el tópico del “profesor vividor” que tiene buen sueldo, muchas vacaciones y pocas responsabilidades, cuando en realidad el desarrollo de esa sociedad que los desvalorizan depende de él.
Hemos considerado que uno de los principales obstáculos en la formación continua del profesorado se debe a que una vez que éste consigue su plaza en un centro educativo, se acomoda a su situación, forzándose en él una actitud pasiva y de conformismo. Además el docente piensa que su formación ha finalizado cuando acaba su carrera; ya no debe aprender más, posee todo el conocimiento.
En este aspecto también influye el hecho de que la carrera docente sea plana, es decir, que no tenga motivación de formarse para ascender, pues por mucho que se siga estudiando siempre tendrá la misma titulación, por lo que hay que fomentar en el profesor la utilidad de esta formación de que es útil para la mejora del sistema educativo.

viernes, 26 de marzo de 2010

¿Cómo es la cultura en la que se socializa el docente?

Para contestar a esta pregunta, nos basamos en los conocimientos que hemos obtenido durante el desarrollo de las prácticas de magisterio y sobre la experiencia como alumnas, pues aún no hemos tenido la oportunidad de ejercer la profesión docente.
Actualmente decidirse por la titulación de magisterio no es nada fácil. Ser profesor implica más que gustarte tu trabajo. Vivimos en una sociedad de cambios constantes que demanda a profesionales que sepan dar respuestas de manera rápidas y eficaces. Se necesitan docentes con ganas de trabajar e impulsores de mejoras; que quieran romper con los métodos tradicionales e innovar para desarrollar en los alumnos capacidades que hasta el momento nadie se ha preocupado despertar.
Para comenzar, nos gustaría aclarar el concepto de socialización docente, que hace referencia al modo en el que el docente adquiere la cultura de su profesión. Este proceso es bastante importante. Tiene lugar durante los primeros años de la carrera profesional y es desde el que nos posicionamos. La asignatura Practicum por tanto, supone ese primer contacto con las experiencias educativas.
En ella se percibe los primeros momentos dulces en los que descubres el mundo al que te quieres dedicar durante todos los años activos de tu vida y para el que llevas tantos formándote. Sin embargo, la realidad deja muchas lagunas, ya que existe una gran descoordinación entre la universidad y la escuela.
En el desarrollo de nuestras prácticas, los principales factores que han incidido en nuestra socialización docente han sido:
- Influencia de los evaluadores, tanto del supervisor como del tutor de las prácticas: en muchos casos el enfoque de las propias prácticas estaba condicionado por lo que el supervisor exigía o por lo que el tutor permitía realizar. ¿Dónde está aquí el punto de vista del futuro maestro?, ¿se tiene en cuenta lo que éste piensa u opina?
- Contexto del aula y organización del centro escolar: la metodología empleada en el aula y la cultura del centro condiciona a los prácticos en su forma de llevar a cabo sus actuaciones.
Además, el práctico se ve supeditado a la limitación del aula, pues no se le da la oportunidad de actuar fuera de ella, de conocer qué hay más allá de las cuatro paredes del aula asignada.
- Experiencias personales y formación previa: A partir de nuestra experiencia personal como alumnas y la formación adquirida en la Universidad, hemos podido contrastar ésta con la realidad de un centro educativo. Viendo en muchas ocasiones que lo aprendido en la facultad dista mucho de lo que encontramos en un centro educativo.
- Tutor: La figura del tutor supone un modelo a partir del cual reflexionamos sobre sus actitudes y actuaciones en el aula. Que sea un modelo no quiere decir que reproduzcamos todo lo que él hace, sino que debemos ser críticos para interiorizar los aspectos positivos y mejorar los que consideremos negativos.

Como decíamos, las prácticas suponen un momento clave de socialización y de conocimiento de la realidad. Bajo nuestra experiencia, queremos destacar el individualismo que hemos observado en los centros escolares. Pensamos que puede ser producto de la resistencia al cambio, por acomodación, por lo que se llama “más vale bueno conocido que malo por conocer”, por falta de tiempo debida a la intensificación del trabajo docente… Ante esta realidad, proponemos como medida que desde el mismo centro se organicen tareas para promover el trabajo cooperativo, de modo que los docentes tomen conciencia de la necesidad y las ventajas que supone. Como por ejemplo, la mejora de las relaciones interpersonales, aumento del aprendizaje retroactivo de profesores y alumnos, mejor atención de las necesidades de los alumnos… y un largo etcétera.
En definitiva las prácticas son un momento clave en la formación y socialización docente, que condicionarán el modo de ver la realidad escolar y de actuar sobre ella. Además nos permiten comprobar nuestra vocación como docentes, por la que en un primer momento elegimos esta carrera y por la que pensamos que realmente merece la pena luchar por su mejora. La educación es el motor de cambio de la sociedad; si queremos mejorar la sociedad debemos mejorar la educación. Ofreciendo la escuela un importante servicio social.

lunes, 8 de marzo de 2010

Bienvenidos a nuestro blog

Esperamos que esta plataforma sirva para avanzar y seguir formándonos en aquello que más nos gusta; la Educación.